2da.

 

Síntesis Curricular: Presbítero de la Arquidiócesis de México. Licenciado en Teología Dogmática por la Universidad de Innsbruck, Autria. Doctor en Teología Pastoral por la Universidad Pontifica de México. Es profesor de la pastoral en la Universidad Pontifica de México, del Instituto de Formación Teológica Interreligiosa de México y del Instituto Superior de Catequética. Ha realziado numerosas publicaciones sobre pastoral urbana y religiosidad popular. Actualmente es miembro del Espacio de Pastoral Urbana; asesor de la Vicaría de Pastoral de la Arquidiócesis de México y miembro del Consejo de Pastoral de la VI Vicaría Episcopal.  

Sinopsis: No sólo hoy día sino desde los tiempos en que se escribió el Apocalipsis. Esta verdad es aún más dificil de creer para quienes han circunscrito la presencia de Dios a espacios cerrados y autorreferenciales. 

La sencillez de la historia de la salvación describe al ser humano, en su génesis, en un jardín, en el campo, y le lleva a culminarla en una ciudad. Para conocer la ciudad, como dice el Apocalipsis, es necesario "subirse a un monte"; sólo así será posible descubrir a Dios que camina por las calles, que concurre a estadios deportivos, a centros comerciales, que se sube al transporte colectivo, que pasea en las "zonas rosas", en los parquez y mercados. Para que el hombre y la mujer le descubran, necesitan una fe contemplativa, "desde un monte". No basta una primera mirada socioantropológica, es necesaria una "segunda mirada" con más detenimiento, para poder develarlo. Si alguien quiere descubrir la habitación de Dios en la ciudad, necesita salir a buscarlo. Dios habita en la ciudad y lo hace de muchas maneras, a través de los lenguajes , del pluralismo tangible e intangible.